El Desierto de Atacama, en el norte de Chile, es uno de esos lugares que parece sacado de otro planeta. Con una altitud que supera los 2.400 metros sobre el nivel del mar en San Pedro de Atacama, el centro turístico de la zona, este desierto ofrece una variedad de experiencias que van desde el paisaje lunar hasta los flamencos rosados.
1. Valle de la Luna al atardecer
El Valle de la Luna es probablemente el atractivo más fotografiado del Atacama. Sus formaciones de sal y arena crean un paisaje que cambia de color con la luz. El atardecer aquí es simplemente mágico: naranjas, rojos y violetas que pintan las crestas de sal.
2. Géiseres del Tatio al amanecer
A 4.320 metros de altitud, el campo de géiseres del Tatio es el tercero más grande del mundo. Para verlos en su máximo esplendor hay que llegar antes del amanecer: el vapor contrasta con el frío extremo y crea una escena etérea.
3. Lagunas Altiplanicas y los flamencos
Las lagunas Miscanti y Miñiques, a más de 4.000 metros de altitud, son el hogar de tres especies de flamencos. El contraste entre el azul intenso del agua, el blanco de la sal y los volcanes nevados es espectacular.
4. Salar de Atacama
El tercero más grande de Sudamérica, el Salar de Atacama es también uno de los mayores reservorios de litio del mundo. Pero lo que más impresiona a los viajeros es la Laguna Chaxa y su colonia de flamencos.
5. Stargazing
La ausencia de contaminación lumínica y la altura hacen del Atacama uno de los mejores lugares del mundo para la observación astronómica. Los observatorios turísticos de San Pedro ofrecen tours nocturnos con telescopios de alta potencia.
6. Termas de Puritama
A 60 km de San Pedro, estas piscinas termales naturales a cielo abierto, encajadas en un cañón verde, son el contraste perfecto con el paisaje árido circundante.
7. Quebrada de Guatín y Piedras Rojas
Las Piedras Rojas son una laguna de color turquesa rodeada de piedras volcánicas rojizas y nevados en el horizonte. Una de las postales más impactantes de todo el norte chileno.